martes, octubre 31, 2006

Current mood: Shocked
Currently listening: "Memories"- Within Temptation
Siempre pensé que los muertos se iban, para no volver, traspasaban una dimensión inalcanzable para nosotros, que después de la agonía, tomaban un largo viaje sin retorno.
Siempre lo pensé, hasta hoy.
Tratando de encontrar la estabilidad emocional en un mundo que se ha tornado lleno de asperezas para mí, iba como cualquier otro día, con la mirada perdida, caminando casi por inercia.
No se si haya sido un "regalo" por aquello del día de muertos, pero juro haber visto uno, uno que al menos yo, pensaba ya era parte de otro mundo.
Y es una sensación tan rara, experimenté sentimientos que realmente no conocía.
Me quedé parada, petrificada, las piernas no respondían las órdenes que emitía mi cerebro, y de pronto, sentí helados chorros de agua corriendo por mis venas... con todas mis fuerzas, traté de girar, para aclarar la vista, y con el trabajo que implicaría a un inválido emprender una carrera, moví las piernas, y empecé a caminar, a trotar, a correr, más rápido, más rápido, hasta quedarme sin aliento, buscando desgajar el cielo de un golpe, para echarme dentro de un hoyo negro, o quemarme en la estrella más cercana.
Después, sentí toda enfermedad conocida por el hombre, náusea, escalofrío...
Y tuve que perder la voz enmedio de gritos, golpes contra la pared, puñetazos llenos de rabia. Lloré, sudé, y enmedio de desplantes faltos de salud mental, me pregunté: "PORQUÉ"
Si ya lloré a mis muertos, ya los enterré en el fondo de la cripta más honda de mi cementerio, ¿porqué resucitan? ¿porqué carajos los vuelvo a sentir tan vivos?
Malditas, MIL VECES MALDITAS almas en pena que me rondan.
¿Desde cuándo los muertos tienen derecho a ser felices?
Debieron quedarse en el infierno, donde pertenecen, donde ellos mismos buscaron estar, el único lugar que merecen, y debieron evaporar sus lágrimas en las llamas, debieron tener el pecho lleno de azufre y las plantas de los pies sobre carbones encendidos, para siempre.
Pero no, vuelven, vuelven a torturarme con su presencia, no conformes con haberme hecho perder todo...
Vuelven con luz en el rostro, y alas de ángel... y yo quisiera arrancarles sus ridículas alas sobrepuestas, pluma por pluma, pisotearlas, así como ellos llegaron desde sus tumbas a pisotear mi vida.
Malditos sean y maldita sea la resurección de todos ustedes.
Siempre pensé que los muertos se iban, para no volver, traspasaban una dimensión inalcanzable para nosotros, que después de la agonía, tomaban un largo viaje sin retorno.
Siempre lo pensé, hasta hoy.
Tratando de encontrar la estabilidad emocional en un mundo que se ha tornado lleno de asperezas para mí, iba como cualquier otro día, con la mirada perdida, caminando casi por inercia.
No se si haya sido un "regalo" por aquello del día de muertos, pero juro haber visto uno, uno que al menos yo, pensaba ya era parte de otro mundo.
Y es una sensación tan rara, experimenté sentimientos que realmente no conocía.
Me quedé parada, petrificada, las piernas no respondían las órdenes que emitía mi cerebro, y de pronto, sentí helados chorros de agua corriendo por mis venas... con todas mis fuerzas, traté de girar, para aclarar la vista, y con el trabajo que implicaría a un inválido emprender una carrera, moví las piernas, y empecé a caminar, a trotar, a correr, más rápido, más rápido, hasta quedarme sin aliento, buscando desgajar el cielo de un golpe, para echarme dentro de un hoyo negro, o quemarme en la estrella más cercana.
Después, sentí toda enfermedad conocida por el hombre, náusea, escalofrío...
Y tuve que perder la voz enmedio de gritos, golpes contra la pared, puñetazos llenos de rabia. Lloré, sudé, y enmedio de desplantes faltos de salud mental, me pregunté: "PORQUÉ"
Si ya lloré a mis muertos, ya los enterré en el fondo de la cripta más honda de mi cementerio, ¿porqué resucitan? ¿porqué carajos los vuelvo a sentir tan vivos?
Malditas, MIL VECES MALDITAS almas en pena que me rondan.
¿Desde cuándo los muertos tienen derecho a ser felices?
Debieron quedarse en el infierno, donde pertenecen, donde ellos mismos buscaron estar, el único lugar que merecen, y debieron evaporar sus lágrimas en las llamas, debieron tener el pecho lleno de azufre y las plantas de los pies sobre carbones encendidos, para siempre.
Pero no, vuelven, vuelven a torturarme con su presencia, no conformes con haberme hecho perder todo...
Vuelven con luz en el rostro, y alas de ángel... y yo quisiera arrancarles sus ridículas alas sobrepuestas, pluma por pluma, pisotearlas, así como ellos llegaron desde sus tumbas a pisotear mi vida.
Malditos sean y maldita sea la resurección de todos ustedes.
link | posted by Maki at 12:20 a.m.
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